La opinión es un género periodístico que se caracteriza por la exposición y argumentación del pensamiento de un personaje o medio de comunicación reconocido acerca de un tema.
La singularidad de la prensa diaria escrita radica en el logro de una información cualificada, que además de contar lo noticiable, pueda ofrecer las claves para su explicación, interpretación y valoración. En esta tarea la contribución de los textos de opinión es decisiva y su práctica debe conjugarse con una información fuerte, en particular el género de opinión es un vehículo esencial para contraponerse y filtrar los fenómenos de sobreinformacion, subinformacion y pseudoinformacion que se generan dentro y fuera de cada medio, contaminando el universo massmediatico.
La singularidad de la prensa diaria escrita radica en el logro de una información cualificada, que además de contar lo noticiable, pueda ofrecer las claves para su explicación, interpretación y valoración. En esta tarea la contribución de los textos de opinión es decisiva y su práctica debe conjugarse con una información fuerte, en particular el género de opinión es un vehículo esencial para contraponerse y filtrar los fenómenos de sobreinformacion, subinformacion y pseudoinformacion que se generan dentro y fuera de cada medio, contaminando el universo massmediatico.
Se trata de conjugar la información fuerte con la opinión en sus diversos grados, de presentar textos que cumplan las dos funciones básicas: la función reproductora, reflexión de la realidad y la función comentadora: reflexión sobre la realidad.
De este modo se llega al género de opinión: los discursos que explicita e implícitamente contienen o solicitan opinión a través de las modalidades del editorial, el articulo, la columna, el comentario, la crítica y determinadas crónicas (piezas estas con opinión mas que de opinión)
El género de opinión debe desempeñar una función complementaria y de contrapunto; vigilante y esclarecedora. La opinión habrá de eludir los estereotipos y responder a la exigencia marcada para la mejora de la información y su intervención debe resultar satisfactoria y complementaria a la de los informadores.
El editorial, al constituir la voz institucional de la publicación, tiene ese valor implícito como signo para subrayar la trascendencia de un asunto. A ese valor se añaden, por supuesto, el acierto, oportunidad y calidad de las ideas que se expongan en el texto
Artículo de prensa firmado que se renueva cada cierto tiempo en un diario o revista, ofreciendo una opinión o punto de vista sobre un tema de actualidad, o una mera disquisición por parte del escritor del mismo. La columna puede ser de aparición diaria, semanal, quincenal o mensual. La columna es un tipo de artículo periodístico de prensa escrito, firmado que revela la posición del autor sobre un tema específico, generalmente de actualidad. La columna puede ser de aparición diaria, semanal, quincenal o mensual; si se repite cada cierto tiempo en un periódico, se denomina columna si no se repite se llama comentario y si refleja la posición oficial del medio de comunicación se le llama editorial.
Ensayo: Escrito, generalmente breve, sin el aparato ni la extensión que requiere un tratado completo sobre la misma materia, y en el que se ofrecen nuevos ángulos, resultado de investigaciones realizadas, o se presentan inquietudes a considerar sobre ideas filosóficas, culturales, religiosas, sociopolíticas, económicas, etc.
http://www.usergioarboleda.edu.co/altus/intercambio_prensa_opinion.
Tiempo de reconciliación
Jorge Giraldo
Medellín
Publicado el 8 de septiembre de 2008
La Corporación para la Participación Ciudadana (Conciudadanía) realizó este fin de semana un seminario internacional llamado "Reconciliación y construcción de confianza cívica desde lo local". Tan diciente o más que el título fue el lema que se incluyó en las piezas publicitarias del evento: "la reconciliación es ahora, si no ¿cuándo?". De este modo este organismo no gubernamental ha llamado la atención sobre el tema fundamental, en mi opinión, en la Colombia de hoy y de los próximos años.¿Por qué la idea de reconciliación que tuvo tanta fuerza en los momentos más duros de la guerra ahora ha perdido fuerza entre los agentes políticos? Podemos decir que no es por imprecisiones conceptuales. Hay universales disensos acerca de la manera de entender la paz, la justicia y la democracia, pero el significado de la reconciliación en el plano político está bien definido, incluso en el diccionario. La Real Academia propone una acepción bella. Reconciliar es "volver a las amistades y acordar los ánimos desunidos".Mi sospecha es que los agentes políticos tienen objetivos e intereses que no casan bien con la idea de la reconciliación. Hace poco el profesor Iván Orozco Abad, quizás la mayor autoridad colombiana en los temas normativos de la guerra y la paz, hablaba de un escenario en el que predominan las tensiones entre quienes quieren una "revolución judicial" y quienes buscan una "justicia de vencedores". Revolución judicial es el intento de subvertir el orden político desde los tribunales, justicia de vencedores es la pulsión de borrar al enemigo de la faz de la tierra una vez se le ha vencido.Ni los intrigantes de la subversión judicial, ni los pregoneros gubernamentales de la justicia dura tienen en sus agendas la idea de "acordar los ánimos desunidos". El ambiente que existe entre las diversas instituciones del Estado, los partidos políticos y los generadores de opinión demuestra más bien que existe un afán enorme por crear un ánimo de conflicto y desestabilización. Un entorno así sólo es favorable para las bandas criminales emergentes y las agónicas huestes de las Farc. En un clima como el que se está creando, el terrorismo podría tener frutos.El seminario convocado por Conciudadanía tuvo tres momentos muy dicientes. Una presentación de las experiencias locales en que autoridades y organizaciones sociales mostraron sus trabajos por el restablecimiento de los lazos comunitarios. Una sesión de trabajos y reflexiones académicas sobre las condiciones de la justicia en tiempos de transición de la guerra a la paz. Y un panel político en el que los voceros del Polo Democrático y del Partido Liberal se esmeraron en demostrar que este no el momento de la reconciliación. Lo que quieren decir estos partidos es que no desean la reconciliación, porque en política los diagnósticos reflejan las intenciones. Notables líderes políticos no desean "volver a las amistades", sólo perpetuar su pelea de gatos.
http://www.elcolombiano.com/opinion.asp?NM=Opinión